sábado, 24 de octubre de 2009

Alien, el monstruo que devoró al propio artista

La cabeza de unos de los famosos alienígenas que Ridley Scott llevó al cine. EFETreinta años después del estreno en el cine de Alien, el diseñador de la criatura, Hans Ruedi Giger, toma tierra en San Sebastián con su mayor retrospectiva de los últimos años, en la que más de cien obras abren la puerta de un universo "biomecánico" de sueños, pesadillas, monstruos y fantasía.

La muestra del artista suizo, uno de los padres de la síntesis entre lo humano y lo tecnológico que ha definido la imaginería de la ciencia-ficción en las últimas décadas, permanecerá abierta desde mañana hasta el 6 de enero de 2010 en la sala Kubo Kutxa, en donde podrá contemplarse la cabeza original del famoso alienígena.

Giger, nacido en Chur (Suiza) en 1940, obtuvo el reconocimiento internacional por su aportación a la película "Alien, el octavo pasajero", del director Ridley Scott, en la que dio forma al malvado extraterrestre y a algunos escenarios del filme, a partir de la serie de dibujos que había reunido en la obra "Necronom V".

Sin formación artística e influenciado por el surrealismo, Giger ha afirmado en una rueda de prensa que "fue fácil" transformar las imágenes de "Necronom V" en Alien porque sus colaboradores veían el libro como una "biblia", aunque ha reconocido que dejó el cine por sentirse avergonzado de otras películas en las que colaboró, como "Species".

A este respecto, Giger ha lamentado que siempre se le haya mirado con un "ojo crítico", sobre todo en su país, por sus colaboraciones cinematográficas, punto en el que ha coincidido con el comisario de la exposición, Carlos Arenas, quien ha asegurado que esa infravaloración tiene su contrapunto en los círculos de la cultura popular, que lo clasifican como un "autor de culto".

La bomba atómica, la destrucción del medio ambiente, la superpoblación mundial, el nacimiento, el acto sexual y la simbiosis entre lo humano y la máquina son algunos de los temas abordados por Giger, que, en palabras de Arenas, ha sido un "visionario" en la creación de monstruos y "ciborgs".

Entre las 106 obras que se pueden observar en la muestra destacan la cabeza original de Alien, así como parte del oscuro mobiliario que Giger diseñó para la casa de Harkonnen, en el intento de Ridley Scott de llevar a la gran pantalla "Dune" a principio de los años ochenta.

Una réplica completa del cuerpo del "octavo pasajero", un humanoide con una súper 8 y una grabadora magnetofónica integradas en el cuerpo, y algunas de las últimas esculturas realizadas por el artista, que desde la pasada década se dedica casi en exclusiva al museo sobre su obra en Suiza, forman parte de la exposición.

Junto a estas piezas se ha expuesto una serie de dibujos a tinta y óleos de la primera etapa de Giger, así como numerosas pinturas con aerógrafo, técnica que desde 1972 ha marcado decisivamente su trayectoria porque le permitió dibujar su universo imaginado "con un revólver, disparar el arte".

En estas últimas, Giger aporta a su mundo ciertas dosis de ocultismo, magia y esoterismo, y lo puebla de seres fantasmales y diabólicos representados con formas y figuras "biomecánicas".

La serie sobre Nueva York, en la que aparece un torso humano cubierto de cables y maquinarias, anticipa los imágenes de "ciborgs" y destaca por el uso de plantillas que dan a la obra un aire más futurista e industrial, que se ha explotado en películas como Terminator y Robocop, y ha dado el salto a otros ámbitos como la arquitectura y portadas de discos de rock, ha comentado Arenas.

La visita se completa con dos vídeos sobre el museo de Giger y el rodaje de Alien, "el monstruo que devoró al propio artista".

EFE

lunes, 12 de octubre de 2009

Aliens, el regreso. Universo imaginario de Alien

Aliens, el regreso. Universo imaginario de AlienAliens, el regreso es la segunda parte de la saga de ciencia ficción Alien. Si la primera película creó el concepto de la feroz criatura asesina, la segunda le da forma al Universo imaginario de Alien.

Ellen Ripley (Sigourney Weaver), la única superviviente de la nave espacial de carga Nostromo, es rescatada y reanimada después de estar a la deriva con cincuenta y siete años de hipersueño. En una entrevista ante una comisión de ejecutivos de su empresa, la Weyland-Yutani Corporation, su testimonio en relación con el Alien se tomó con escepticismo, al no haber evidencias físicas de la criatura que sobrevivió a la destrucción de la Nostromo. Ripley pierde su licencia de vuelo espacial como resultado de su "dudosa decisión" y descubre que LV-426, el planetoide donde su tripulación encontró el primer huevo de Alien, es ahora el hogar de una colonia terraforme.

Ripley es visitada por el representante de Weyland-Yutani, Carter Burke (Paul Reiser) y el teniente Gorman (William Esperanza), de la Infantería de Marina Colonial, a la que informan se ha perdido contacto con la colonia de LV-426. La compañía enviará a Burke y a una unidad de infantería de marina para investigar la situación, y ofrecen a Ripley recuperar la licencia de vuelo y el rango de teniente, si los acompaña como consejera. Traumatizada por su anterior encuentro con el Alien, Ripley se niega inicialmente a unirse, pero acepta cuando se da cuenta de que la misión le permitirá hacer frente a sus temores. Llegando a bordo de la nave de guerra Sulaco, se une a los marines coloniales, incluido el sargento Apone (Al Matthews), el cabo Hicks (Michael Biehn), los soldados Vásquez (Jenette Goldstein) y Hudson (Bill Paxton), y el androide Bishop (Lance Henriksen).

La expedición, fuertemente armada, desciende a la superficie del LV-426 a través de una nave de desembarco, donde encuentran la colonia, aparentemente abandonada. Los únicos seres vivos que se encuentran son dos criaturas incubadoras en un laboratorio, y una niña traumatizada apodada Newt (Carrie Henn). Los infantes de marina descubren que la mayoría de los colonos están incubando aliens en un nido de éstos. Cuando van al nido a investigar, los aliens los emboscan, matando a la mayor parte de la unidad, pero Ripley rescata a Hicks, Vásquez, y Hudson. Con Gorman inconsciente, Hicks asume el mando y ordena a la nave de desembarco recogerlos, con la intención de regresar a la Sulaco y destruir la colonia desde la órbita. Sin embargo, un alien se cuela en la nave de desembarco y acaba con los pilotos, causando que ésta choque contra la estación de procesamiento y el tanque APC, lo que obliga a los humanos a resguardarse dentro del complejo.

Ripley descubre que fue Burke quien ordenó investigar el abandono, cuando la tripulación de la nave espacial Nostromo desapareció. Ella amenaza con revelarlo, pero Bishop informa al grupo de una mayor amenaza: la estación de tratamiento de daños se ha vuelto inestable y pronto detonará con la fuerza de un arma termonuclear. Bishop se ofrece voluntario para llamar a otra nave de desembarco de la Sulaco. Ripley y Newt se durmieron en el laboratorio médico, y al despertar se encuentran encerrados en la habitación con los dos facehuggers liberados de sus tanques. Ripley es capaz de alertar a los infantes de marina, que las rescatan y matan a las criaturas. Ripley acusa a Burke de intentar pasar de contrabando embriones aliens implantados en el pasado en la Tierra durante su cuarentena, y de la planificación para matar al resto de los infantes de marina en hipersueño durante el viaje de regreso. La electricidad se corta de repente y hay un ataque de Aliens en masa a través del techo. Hudson, Burke, Gorman, y Vásquez son asesinados.

Newt es capturada por un alien y Ripley la rescata, topándose con la Reina alien, que la ataca cuando destruye la mayoría de sus huevos. Cuando la Reina los va a alcanzar, Bishop los salva tripulando la segunda nave de desembarco. Aunque parece que escapan, la Reina se engancha a la nave de desembarco, escapando poco antes de la explosión termonuclear. Cuando vuelven a la Sulaco, Ripley lucha contra la Reina usando un robot cargador. Al final consigue expulsarla al espacio, aunque Bishop ha sido gravemente dañado por ella. Entonces se conectan al hipersueño y finaliza la película.


Quizá uno de los importantes logros de la película, además de mantener la misma atmósfera claustrofóbica y oscura de su predecesora, es el de esclarecer los misterios planteados en esa primera parte acerca del ciclo de vida de los aliens. Y lo hace de una forma original y muy verosímil lo que le confiere un realismo pocas veces visto. La colonia de aliens resulta estar gobernada por la voluntad de una Reina, semejante a las reinas de los insectos sociales. Dicha reina es mucho más grande que los demás individuos y pone huevos sin parar a través de un abdomen gigante adherido a su tórax del cual se puede desprender a voluntad si se siente atacada. Y aquí es donde está lo más fantástico de todo, porque estos huevos que pone son en seguida recogidos y agrupados por los zánganos que protegen su cubil.

Dichos huevos resultan ser del mismo tipo que los encontrados por los tripulantes de la nave Nostromo en la primera parte de la saga. Los zánganos deben salir de caza con periodicidad para capturar presas que serán expuestas a los huevos de la reina. De los huevos sale la criatura en forma de araña que atemorizó en el filme precedente. Esta araña es la incubadora. Es la que introduce la larva parásita en el aparato digestivo del huésped. De esta forma queda cerrado el ciclo de vida convirtiendo la película en pieza fundamental para entender a estas criaturas que se nos presentan en El octavo pasajero y que nos dejan con tantas incógnitas.

Extraordinaria secuela de la no menos espectacular Alien. Aliens es una de esas pocas continuaciones que, aunque no superan al original, tampoco desmerecen de su predecesora. Con un planteamiento más convencional, misión de rescate y marines de por medio, el film de Cameron se centra más en el espectáculo de efectos especiales que en el terror propiamente dicho, pero es que Aliens ya no transcurre en una nave y ya no se presta al juego del gato y el ratón de la primera película, esta vez el escenario es un planeta y el alien ya no es uno, sino miles y miles que atacan como un verdadero ejército. El ambiente vuelve a ser el mismo, es decir, corredores oscuros y enormemente largos, naves tenebrosas y húmedas, en las que puede pasar de todo. Actuaciones memorables y un largo y excepcional final completan esta obra.


domingo, 11 de octubre de 2009

Alien, el octavo pasajero: Se inicia una saga de cine

Alien, el octavo pasajero: Se inicia una saga de cineAlien, el octavo pasajero es la primera parte de una saga de cuatro películas de ciencia ficción. La protagonista de esta saga es la Teniente Ellen Ripley, interpretada por Sigourney Weaver, quien se convierte en la principal oponente de una serie de criaturas pertenecientes a una raza alienígena. Alien se considera como la primera película importante de Hollywood con una heroína como protagonista.

Siete tripulantes -Dallas (Tom Skerritt), comandante de la misión, Ripley (Sigourney Weaver), Kane (John Hurt), Brett (Harry Dean Stanton), Parker (Yaphet Kotto), Lambert (Veronica Cartwright) y Ash (Ian Holm)- viajan a bordo de una nave comercial llamada Nostromo. Están hibernados a la espera de llegar a su destino, que no es otro que la Tierra. Pero son despertados por un aviso que ha detectado el ordenador de la nave, y que proviene de un planeta cercano. El comandante de la nave decide investigar ya que considera que podría tratarse de una llamada de socorro, mientras que algunos miembros de la tripulación prefieren hacer caso omiso, y continuar camino hacia la Tierra, ya que están cansados después de un viaje tan largo. Tres de ellos bajan al planeta, donde encuentran una nave abandonada. En ella hay una especie de extraños capullos, y Kane resulta infectado por un extraño ser. Una vez a bordo de la Nostromo y con la oposición de Ripley, quien prefería respetar el tiempo de cuarentena, Kane queda bajo observación. Poco tiempo después parece que se ha recuperado, pero es sólo un espejismo. El alienígena está dentro de su cuerpo. A partir de ahí empieza la caza del alien, ya que éste se ha propuesto acabar, uno a uno, con todos los tripulantes de la Nostromo.

Terror en el espacio

En el verano de 1979 algo cambió en el cine. Nunca hasta entonces una película de ciencia ficción había sido tan siniestra y terrorífica, nada que ver con la claridad cristalina, aséptica y también inquietante de la película con mayor impacto del género: 2001: una odisea del espacio. La historia de Alien fue concebida por Dan O'Bannon, quien se inspiró en dos antiguas películas, It: The Terror From Beyond Space y Ten Little Indian in Space. El guión llegó a una pequeña productora recién fundada llamada Brandywine. Sin embargo, uno de los productores, el entonces joven director Walter Hill, se dio cuenta de que no podría afrontar el presupuesto y acudió a la Fox para que tomara el mando del proyecto. Hill era la primera opción para dirigir la película, pero otro de los productores propuso el nombre de Ridley Scott. Por aquel entonces, Scott sólo era conocido por sus trabajos publicitarios y por haber realizado la estupenda Los duelistas (1977) a las órdenes del prestigioso productor inglés David Puttnam.

Toda la historia de Alien tiene lugar en una nave espacial, el Nostromo, que en un viaje comercial de regreso a la Tierra intercepta una señal de socorro procedente de un planeta cercano. En la exploración uno de los tripulantes es atacado por un extraño parásito que se acopla a su garganta. Cuando se dan cuenta de que en realidad, la señal recibida por la computadora "Madre" no era de socorro, sino de advertencia, la tripulación ya ha dado entrada en la nave a un ser desconocido y letal.

El guión original fue modificado para distanciarse más de la película de Stanley Kubrick. Si ahí la computadora Hal lo dominaba todo, aquí se prefirió que la computadora Madre quedara en un segundo plano y para ello se dio entrada a un nuevo personaje, el androide Ash (Ian Holm). Al margen de su clara crítica al desmedido afán cientifista del hombre, el éxito de Alien habría que achacarlo principalmente a tres aspectos. El primero es la elección de un personaje femenino, la teniente Ripley, para encarnar al héroe, cosa que no estaba prevista en el primer borrador.

El rictus vigoroso del rostro de Sigourney Weaver dio al personaje el carisma que necesitaba. El segundo aspecto es el ambiente tenebroso que logra crear Scott. La atmósfera de la película es agobiante, claustrofóbica y las tripas del Nostromo (nombre inquietante tomado de una novela de Conrad, al igual que la cápsula Narcissus en la que viaja Ripley) parece una interminable red de galerías, una cueva desconocida en la que cualquier rincón puede esconder una amenaza. Esta puesta en escena llegó a convertirse en seña de identidad de Ridley Scott, el mejor ideador de futuros hostiles e irrespirables (Blade Runner). Y el tercer aspecto y más importante de todos es la criatura misma y su singular presencia en la pantalla.

Diseñado por el pintor surrealista H.R. Giger, el Alien es un prodigio de imaginación. Su forma de desarrollarse y su composición ácida son hallazgos descomunales que le dan un dominio total sobre los humanos. Y, sin embargo, lo mejor de la criatura no es ella misma sino el tratamiento que Scott le depara. Nada hay más amenazante que lo desconocido y el espectador, consciente del peligro, nunca puede abarcarlo del todo. Ridley apenas filma al Alien de frente y cuando lo hace sólo es por pocos instantes. El monstruo siempre está escondido a la vuelta de la esquina, entre las sombras, y aparece sin previo aviso. Sólo vemos los desechos humanos que va dejando a su paso y esto da al film su genuino carácter terrorífico.

La escena inolvidable

Sin lugar a dudas la escena más recordada es la que recoge al Alien rompiendo la caja torácica de su huésped. Tras incubarlo en su interior, el malogrado Kane (John Hurt) protagoniza una especie de alumbramiento letal, dando luz no a un ser humano sino a un monstruo. La escena cobra un realismo extremo gracias a que ninguno de los actores, excepto Hurt, sabía exactamente qué iba a pasar. La expresión de la actriz Veronica Cartwright cuando recibe el baño de sangre es sobrecogedora.


sábado, 10 de octubre de 2009

Los orígenes de Alien

La actriz Sigourney Weaver, en su papel de teniente Ripley, en la película AlienLos seguidores de la saga Alien, un clásico del cine de terror, están de enhorabuena. Tras 30 años del estreno de la primera entrega de Ridley Scott, su hermano, el también director Tony Scott, ha anunciado que los estudios 20th Century Fox ya trabajan en una precuela.

La película, que pretende contar la historia previa e indagar en los orígenes del alienígena, sería dirigida por el desconocido Carl Rinsch, según ha confirmado Scott. Rinsch hasta ahora ha dirigido la grabación de algunos anuncios y vídeos musicales pero nunca la de un largometraje. A pesar de su inexperiencia, Scott ha respaldado al director:"Rinch es uno de los directores dentro de nuestra compañía, forma parte de la familia", ha dicho Scott, en referencia a su empresa de producción Scott Free Productions, financiada por Fox.

Una de las grandes incógnitas que rodean la producción del filme es la posible presencia de Sigourney Weaver, la protagonista de la cinta original. Con este papel la actriz alcanzó la fama en 1979. Aunque hace unos meses la propia Weaver manifestó su deseo de volver a dar vida a la teniente Ripley, su participación parece improbable si la intención de la película es narrar los orígenes del alien.

La teniente Ellen Ripley (Sigourney Weaver) cumple años

Sigourney Weaver llamó la atención del público en 1979 en el papel de la astronauta Ellen Ripley en el clásico de ciencia ficción Alien. Tres décadas más tarde, ha demostrado su talento actoral en más de 50 films.

Como su colega Meryl Streep, con quien se formó en la Universidad de Yale, hasta el día de hoy no se puede quejar por la falta de papeles. Tan sólo en los últimos dos años participó en siete producciones de cine y televisión.

Este jueves 8 de octubre esta neoyorquina de origen, quien se mantuvo siempre fiel a su ciudad natal, ha festejado su cumpleaños 60. ¿Una fecha que preferiría ignorar? ¡De ninguna manera! "Me gusta cumplir años. Me resulta interesante", dice la estrella de cine en entrevistas. "Con más edad valoramos más lo que tenemos. Eso ayuda a vivir el presente, en vez de derrochar energías anhelando alguna otra cosa".

Weaver está casada desde hace 25 años con el director de teatro Jim Simpson. La pareja tiene una hija, Charlotte, de 19 años.

A pesar de su altura, de casi 1,80 metros, le encantan los zapatos de tacón alto. Gracias a un programa de gimnasia "moderado" su figura luce tan atlética como antes. ¿El secreto de su buen aspecto? "Pienso que la alegría de vivir preserva la belleza", dice la estadounidense con la melena color castaño a la francesa. Weaver es hija de un gran directivo de la televisión, el ex presidente de la red de emisoras estadounidense NBC.

Su madre, la actriz británica Elizabeth Inglis, le transmitió "la actitud positiva y el pragmatismo". En vez de ayudarla en sus comienzos, los padres hicieron todo lo posible por mantener a su hija lejos del cine. "Es que conocían el negocio demasiado bien".

Tras estudiar literatura en la elitista universidad de Stanford y en la escuela de artes dramáticas de Yale, Weaver se abrió camino con 28 años por su propia cuenta. Woody Allen le dio un ínfimo papel en "Annie Hall" (1977). Aparecía en pantalla apenas seis segundos. Luego pausa. Comenzó a trabajar en Broadway, pero tuvo escaso éxito allí.

Finalmente el director de culto Ridley Scott (Blade Runner) la catapultó a la fama: "Alien" hizo de la actriz de 29 años una estrella de acción femenina. También en las tres siguientes entregas de la saga de ciencia ficción Sigourney Weaver interpretó a la astronauta Ripley en una nave espacial intergaláctica amenazada por un monstruo reptil.

Los críticos elogiaron a la novata por su inteligencia, su valentía y su "sex appeal". Según los medios estadounidenses el director Scott quiere rodar la quinta parte de Alien próximamente e intenta atraer a Weaver para el papel protagonista. Peter Weir le dio el papel principal en su film romántico de aventuras The Year of Living Dangerously (1983). Al lado de Mel Gibson personificó a una empleada de la embajada británica que se encuentra entre frentes políticos en la Indonesia de los años 60. Luego declararía que con el australiano Weir se divirtió por primera vez en una filmación. "Él se tomaba el tiempo de mostrarme mis puntos fuertes". Tras su éxito en la comedia Ghostbusters, el "New York Magazin" declaró 1984 el "Año Sigourney Weaver". Gorillas in the Mist, el drama sobre la investigadora de primates Dian Fossey, permitió a Weaver establecerse definitivamente como gran estrella de Hollywood.

Alien, el octavo pasajero: cumple 30 años

Alien, el octavo pasajero: cumple 30 añosUno de los monstruos más famosos del mundo del cine celebra su 30 cumpleaños. 'Alien, el octavo pasajero', dirigida por Ridley Scott, fue la primera parte de una saga que crearía escuela. El Festival de Cine Fantástico de Sitges rinde homenaje a esta cinta y entrega el premio 'Máquina del Temps' a su productor, Walter Hill.

Fue en 1979 cuando un temido 'octavo pasajero' acompañó a la tripulación de la Teniente Ellen Ripley (Sigourney Weaver) a bordo de la nave Nostromo. Hoy, 30 años después, esta película se ha convertido ya en una referencia en la historia del cine.

Su productor, Walter Hill, considera que ya no tiene el poder comunicativo que tenía, cuando "todo lo que se vio en ella era nuevo", y ahora está más o menos desfasado por los grandes avances tecnológicos.

En una comparecencia ante el público del XLII Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges, que conmemora el 30 aniversario de 'Alien', Hill opinó que actualmente el público está más interesado en los efectos especiales "increíbles" que en la acción, y recordó que ellos fueron pioneros en ideas, pero muchas no pudieron llevarlas a cabo porque entonces no se tenían los medios para hacerlo.

Dirigida por Ridley Scott en 1979, 'Alien' es "como una catedral", dijo el productor en alusión a todas las "mentes y manos" que la hicieron posible. De hecho es una de las películas más revolucionarias de la historia de la ciencia ficción, inspirada en parte por 'La Cosa', de Howard Hawks, ha dicho el productor.

Hill, que dirigió 'The Warriors: los amos de la noche', dijo haber oído que se estaba tramando una precuela de 'Alien', pero aseguró que él no tiene nada que ver con ese proyecto y que sólo colaboró hasta la tercera entrega, aunque la primera es su favorita y en la que más intervino.

Alien, nuestro monstruo favorito

Alien, nuestro monstruo favoritoSi hablamos de criaturas terroríficas y espantosas... Alien es la favorita del público. Los internautas han elegido al Octavo Pasajero venido del espacio como el monstruo favorito de las producciones de ciencia ficción por delante de otros engendros como Depredador o Godzilla.

Cuando se cumplen tres décadas de su irrupción en la gran pantalla de la mano de Ridley Scott, motivo por el que ha sido homenajeado en el Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges, y se prepara su precuela, Alien sigue más de moda que nunca. Según una encuesta realizada por el portal 'Hoy Cinema' Alien es para más del 31 por ciento de los internautas el mejor monstruo del cine de ciencia ficción.

Curiosamente el segundo puesto es para su último rival en los cines, Depredador, el letal cazador extraterrestre que se llevó el 29 por ciento de los votos de los internautas. La medalla de bronce se la llevan Los Gremlins, los traviesos bichejos verdes que salen del entrañable Gizmo y que lograron el favor del 20,55 por ciento de los usuarios.

El cuarto lugar es para un veterano que hizo su aparición en 1954. Se trata de Godzilla, el coloso radioactivo que ha protagonizado 28 películas japonesas, series de televisión, comics y un remake estadounidense en 1998. La gigantesca criatura se llevó el 14,50 por ciento de los votos, a mucha distancia de los últimos de la lista: Los Criters, las insaciables bolas alienígenas que sólo se llevaron el 4,17 por ciento de los votos.

EUROPA PRESS